Te mereces todo y más

Sí, como lees. Tú y solo tú te mereces todo y más. Basta de dejar de hacer las cosas que más te gustan pensando en el día de mañana. Empieza a cuidarte y a disfrutar de la vida desde este preciso instante.

Dedícate a tu verdadera vocación, apúntate a esas clases que siempre te interesaron, haz el viaje con el que no has dejado de soñar desde que era un niño y sobre todo vive para ti. Y es que veces no se trata de hacer grandes cosas sino de empezar a querernos más y a valorar las pequeñas cosas de la vida.

Actos tan sencillos como ir a ese restaurante Sevilla que tanto te gustó la primera vez que lo visitaste, comprarte ese vestido que llevas viendo en el escaparate pero que no te has probado por miedo a que te guste o empezar a pasar todos los domingos con tu familia más cercana pueden mejorar tu calidad de vida enormemente.

No dejes que pase el tiempo sin que persigas tus sueños, más bien haz que cada día merezca la pena por todo aquello que haces y no por lo que dejas para más adelante. No dejes que el trabajo, el estrés y la prisa sean obstáculos en tu vida.